La Habana aún guarda secretos que queremos descubrir contigo en un paseo en bicicleta justo en el corazón de la ciudad, donde corre pausadamente el río Almendares.

El río fue alguna vez la espina dorsal de la economía de La Habana, ligado al crecimiento de la ciudad desde la fundación de La Habana en 1519. Sus industrias cerraron con la urbanización del siglo XX mientras La Habana se extendía hacia el este. Hoy, esas ruinas industriales quedan abandonadas a lo largo del Gran Parque Metropolitano.

Como si estuviéramos en una jungla distante, vamos a revelar un castillo con arquitectura morisca, una réplica del Alambra, jardines de cerveza, paisajes surrealistas al estilo Gaudí, Anfiteatro natural y enormes arboles Caminantes que recuerdan al Parque Güell en Barcelona. Montando en bicicleta adentro de la jungla urbana, podría ser que nos encontramos a devotos practicando rituales de Santería en este santuario natural.